Los valores relativos de la hacienda vacuna entre sus distintas categorías no son constantes en el tiempo. Por el contrario, van sufriendo variaciones de alguna a mucha importancia, y el conocimiento de esos cambios permite optimizar las decisiones del productor, con enorme impacto en muchos casos.
La hacienda vacuna se comercializa en dos
grandes mercados: el de gordo y el de
invernada-cría. Para este trabajo hemos seguido
relaciones y fluctuaciones por más de 10 años en
esos dos mercados, dividiendo el análisis en dos
grupos:
- La invernada y los vientres frente al novillo
de Liniers, por un lado,
- Las oscilaciones ocurridas entre esas
categorías de vientres e invernada,
independientemente del valor del gordo, por
otro lado.
La relación entre las distintas categorías de
hacienda vacuna no siempre es considerada en
las decisiones de compra-venta como de mucha
importancia, por distintas razones. La primera,
y algo obvia, por desconocimiento de la gran
movilidad que existe entre ellas; una segunda,
porque ciertos planteos ganaderos no permiten
elegir demasiado; y una más, propia de períodos
inflacionarios, donde la volatilidad era muy
grande y el análisis más difícil.
Causas de la movilidad
Para analizar el comportamiento de las
relaciones, tenemos que tener en cuenta que la
volatilidad de los mercados responde a distintas
causas, importantes de conocer para realizar una
aproximación correcta al tema. Hay causas
naturales, como ser el clima y la
estacionalidad. Estas incidirán tanto en la
oferta como en la demanda. En el caso de la cría
cuando analicemos una desviación del promedio,
habrá que estar atentos a la estacionalidad de
los servicios y pariciones. También será
relevante conocer si es servicio de invierno o
primavera, servicio precoz o de 20/24 meses.
Otras causas obedecen a la aparición de
variables nuevas en el mercado. La inclinación
de la demanda a la terneza de la carne y/o los
bajos precios de los granos, entre otros
motivos, favorecieron la aparición de los feed-lots
o engordes a corral. Esta nueva fuerza se agregó
a la demanda tradicional de terneras hembras.
No menos importante es la situación económica
del ganadero que promueve liquidaciones de stock
o las interrumpe.
Conclusión:
Se avecina un nuevo período en la ganadería,
donde cambiarán las relaciones que estuvimos
manejando estos últimos años y deberemos enfocar
los negocios con nuevos parámetros